El Triángulo de Oro de India es la ruta con la que la mayoría de viajeros descubre el país por primera vez: Delhi, Agra y Jaipur forman un recorrido compacto que reúne mezquitas, palacios, mercados y uno de los monumentos más reconocibles del mundo, el Taj Mahal.
Si estás pensando en viajar en pleno agosto, ten en cuenta que coincide con el monzón en el norte de India; si el buen clima es prioridad, revisa antes nuestra guía de dónde viajar en agosto.
La mayoría de los vuelos internacionales aterrizan en Delhi, así que suele ser el primer y último punto de la ruta.
La ciudad combina el trazado colonial de Nueva Delhi con el bullicio histórico de Old Delhi, separados por apenas unos kilómetros pero muy distintos entre sí.
Entre las paradas imprescindibles están el Qutub Minar, el mausoleo de Humayun (antecedente directo del Taj Mahal), el Fuerte Rojo y el bazar de Chandni Chowk, donde conviene moverse a pie o en riksha entre los callejones.
La Puerta de India y el Templo del Loto completan un primer contacto con la ciudad que suele necesitar entre uno y dos días completos.
A unas tres horas en coche o poco más de hora y media en tren desde Delhi, Agra vive en gran medida alrededor de su monumento más famoso, aunque el Fuerte de Agra y la tumba de Itmad-ud-Daulah (conocida como el «Baby Taj») también merecen una visita si el tiempo lo permite.
El Taj Mahal abre desde media hora antes del amanecer hasta media hora después del atardecer, y permanece cerrado los viernes. La entrada para extranjeros ronda los 1.100 INR (unos 12 euros), con acceso gratuito para menores de 15 años.
Ir al amanecer no es solo la opción más fotogénica: también permite evitar el calor y las aglomeraciones que se acumulan a media mañana.
Capital de Rajastán, Jaipur debe su apodo al tono rosado de los edificios de su casco antiguo, pintados así en 1876 para recibir al Príncipe de Gales.
El Palacio de los Vientos (Hawa Mahal), el Fuerte Amber a las afueras de la ciudad, el City Palace y el observatorio astronómico Jantar Mantar son las paradas que suelen concentrar la visita. Los mercados de Johari Bazaar y Bapu Bazaar son buena opción para joyería, textiles y artesanía local.
La ruta por el norte de India que conecta Delhi, Agra y Jaipur se puede hacer en coche privado con conductor, en tren o combinando ambos; las distancias entre ciudades son cortas para los estándares indios (Delhi-Agra unos 230 km, Agra-Jaipur unos 240 km, Jaipur-Delhi unos 280 km).
Con 5 a 7 días es posible cubrir el triángulo con calma, incluyendo al menos una jornada completa en cada ciudad; en 4 días también es factible, aunque el ritmo es más ajustado, especialmente en Delhi.
Entre 5 y 7 días permiten recorrer Delhi, Agra y Jaipur sin prisas; en 4 días también se puede hacer, aunque con jornadas más intensas.
Sí. Los ciudadanos españoles necesitan tramitar la e-Visa turística antes del viaje; el trámite se hace online y suele resolverse en pocos días.
La entrada para extranjeros ronda los 1.100 INR (unos 12 euros); los menores de 15 años entran gratis.
Aunque no es obligatorio para estancias turísticas cortas, sí es muy recomendable: la atención médica privada, la más habitual para extranjeros en India, puede suponer gastos elevados sin cobertura.