Marruecos es un país de contrastes también en el clima: en un mismo viaje se puede pasar del calor seco del desierto a las temperaturas frescas del Atlas o la brisa atlántica de la costa. Por eso, la mejor época para viajar a Marruecos depende bastante de qué zonas quieras visitar y qué planes tengas.
Te contamos cómo es el clima según la región y la temporada, para que puedas planificar tu viaje sin sorpresas.
Es la zona con el clima más suave y estable durante todo el año, gracias a la influencia del Atlántico. Los veranos son templados, sin el calor extremo del interior, y los inviernos rara vez bajan de temperaturas incómodas.
Tienen un clima más continental: veranos muy calurosos y secos, con máximas que pueden superar los 40°C en julio y agosto, e inviernos suaves durante el día pero frescos por la noche.
El clima cambia radicalmente con la altitud. En invierno hay nieve en las cotas más altas (algunos puertos incluso cierran), mientras que en verano las temperaturas son mucho más agradables que en las ciudades del interior, lo que las convierte en un buen refugio del calor.
Calor extremo durante el día en verano, con temperaturas que pueden rozar los 45-50°C, y noches sorprendentemente frías en invierno, cuando el termómetro puede acercarse a los 0°C. Es la zona con mayor diferencia térmica entre el día y la noche durante todo el año.
Una de las mejores épocas para visitar Marruecos en general: temperaturas suaves en la mayoría de regiones, paisajes verdes en el Atlas y buenas condiciones tanto para las ciudades como para el desierto.
El calor en el interior y el desierto puede ser muy intenso, por lo que conviene concentrar los planes en la costa (Essaouira, Agadir) o en las zonas más altas del Atlas si se viaja en estos meses. Si el destino son las ciudades imperiales o el Sahara, es mejor evitar las horas centrales del día.
Junto con la primavera, es la temporada más recomendable: las temperaturas bajan respecto al verano mientras se mantiene el buen tiempo, ideal para combinar ciudades, desierto y trekking en el Atlas.
Buena época para la costa y las ciudades imperiales durante el día, aunque las noches pueden ser frías, especialmente en el desierto y las zonas de montaña, donde es habitual el frío intenso e incluso la nieve en el Atlas.
Primavera (marzo-mayo) y otoño (septiembre-noviembre) son las temporadas más recomendables, con temperaturas agradables en la mayoría de regiones del país.
El interior y el desierto pueden superar los 40°C, por lo que conviene priorizar la costa o el Atlas si se viaja entre junio y agosto.
En la costa y las ciudades el clima es suave durante el día, pero en el desierto y las montañas del Atlas las temperaturas nocturnas pueden ser muy bajas, con nieve en las zonas más altas.
Sí, es uno de los aspectos más característicos del país: en un mismo viaje se puede pasar del clima atlántico de la costa al calor seco del desierto o al frío de montaña en el Atlas.