Cada vez más viajeros recurren a la asistencia médica en el extranjero incluida en su seguro de viaje, y no es casualidad: el volumen de viajes internacionales sigue creciendo año tras año, y con él aumentan también las urgencias médicas que se producen fuera del país de residencia.
El crecimiento del turismo de larga distancia, el aumento de los viajes en solitario y el mayor número de personas mayores que viajan de forma habitual son algunos de los factores que explican este incremento.
A esto se suma una mayor concienciación sobre los riesgos reales de viajar sin cobertura médica, especialmente después de que muchos viajeros comprobaran durante los últimos años lo costoso que puede resultar un imprevisto de salud en el extranjero.
La asistencia médica no se limita a cubrir el coste de una consulta o un ingreso: la mayoría de pólizas incluyen también el traslado a un centro médico si es necesario, la repatriación sanitaria en caso de que la gravedad lo requiera, el traslado de un acompañante si el viajero debe quedarse ingresado, e incluso la prolongación de la estancia del acompañante mientras dura el tratamiento.
En destinos fuera de la Unión Europea, donde no existe ningún tipo de cobertura pública para el turista extranjero, esta asistencia es la diferencia entre recibir tratamiento de calidad de forma inmediata o enfrentarse a decisiones complicadas por motivos económicos, como ocurre de forma muy visible en países como Estados Unidos.
Todas las pólizas de seguro de viaje incluyen un teléfono de asistencia disponible las 24 horas del día, pensado para activarse en el mismo momento en que ocurre la urgencia. En el caso de Imaway, además de un teléfono disponemos de otras dos vías de contacto disponibles también 24/7: WhatsApp y correo electrónico, para que puedas recibir ayuda cuando y donde la necesites.
Este servicio coordina la derivación al centro médico adecuado, gestiona el pago directo con el hospital siempre que es posible, y mantiene informado al viajero y, si lo autoriza, a sus familiares, durante todo el proceso.
Además de reaccionar ante emergencias, algunas aseguradoras han empezado a incluir servicios de telemedicina que permiten consultar con un médico por videollamada antes de que una dolencia leve se convierta en algo más serio, reduciendo así el número de visitas presenciales a centros médicos en destino, especialmente útil en viajes a zonas con acceso limitado a atención sanitaria de calidad.
El crecimiento del turismo internacional, los viajes en solitario y una mayor concienciación sobre los riesgos de viajar sin cobertura explican en gran parte este aumento.
Incluye habitualmente el traslado a un centro médico, la repatriación sanitaria si es necesaria, y en muchos casos el traslado o la prolongación de estancia de un acompañante.
Salvo en caso de urgencia, se recomienda contactar primero con el servicio de asistencia del seguro, que coordinará la derivación y gestionará el pago directo con el centro médico.
No la sustituye, pero es un complemento útil para dolencias leves o para una primera valoración antes de decidir si es necesario acudir a un centro médico en destino.